Innovación, normativa y credibilidad en la arquitectura de tierra

Rodolfo Rotondaro

sábado, 25 de julio de 2026  |   

Vigencia
La arquitectura de tierra se mantiene y desarrolla a partir de tradiciones constructivas innumerables y diversas, de infinitos lugares y ciudades en todo el planeta, a pesar de que algunas técnicas desaparecieron o se reemplazaron por otras tecnologías. De manera simultánea y continua, se está convirtiendo en una de las formas contemporáneas de arquitectura, buscando más “sustentabilidad del hábitat construido”, con autotítulos tales como “ecológica”, “verde”, “natural”, “bioconstrucción” y otros adjetivos, para diferenciarse de la construcción convencional industrializada.

Esta presencia es apuntalada tanto por el saber hacer de los autoconstructores como por la influencia del conocimiento científico y tecnológico producido en las últimas cinco décadas, y la formación de recursos humanos continua.

Ambos conocimientos y prácticas están mejorando su credibilidad en todo tipo de sociedades y comunidades, acompañados por la extensa difusión y promoción que realizan instituciones públicas y privadas, colegios profesionales y técnicos, grupos de trabajo, cooperativas, ONG, entusiastas, artistas, comunicadores, estudios de arquitectura e ingeniería, ambientalistas.

Algunos hechos significativos que dan testimonio de esta situación son el reconocimiento de la UNESCO con la creación de la cátedra temática “Arquitectura de tierra, culturas constructivas y desarrollo sostenible” en 1998 en la École Nationale Supérieure d'Architecture de Grenoble, Francia, coordinada por el grupo CRATerre; la creación de redes nacionales e internacionales especializadas en el tema en todo el mundo, dentro de las cuales la Red Iberoamericana PROTERRA ha organizado 20 seminarios internacionales de Arquitectura y Construcción con Tierra (SIACOT) desde 2006; el reconocimiento a la obra del Arq. Francis Diébedo Keré con el premio Pritzker de Arquitectura 2022; el reciente premio “TERRA Landscape Architectural Award” a escala global, creado en 2025 por la red CRATerre y la Cátedra UNESCO con el fin de identificar proyectos contemporáneos que integren la arquitectura con el paisaje; un congreso mundial de arquitectura de tierra cada cuatro años; la aparición de cientos de cursos de formación teórica y práctica de diferente nivel y duración, desde cursos de actualización en universidades hasta la acreditación de oficios y expertises; entre otros. 

Avance normativo
Argentina tuvo una década particular caracterizada por la gestión de ordenanzas municipales que tratan el tema, entre 2010 y 2020, durante la cual se aprobaron alrededor de cuarenta ordenanzas, número que sigue creciendo en los últimos años. En estas legislaciones municipales se consideran aspectos vinculados principalmente al proyecto y la obra nueva construida con tierra, y algunas están acompañadas por un anexo técnico donde se establecen parámetros de control y de calidad referidos a ciertas técnicas y elementos constructivos, incluso con glosarios. Se tratan principalmente el adobe, los BTC (bloque de tierra comprimida), la tapia, las quinchas, los revoques de tierra y el llamado superadobe.

Además de las ordenanzas municipales, algunas ciudades introdujeron cambios en su código de edificación o planeamiento, incorporando artículos o secciones específicas referidas al proyecto y la tecnología de construcción con tierra, algunos con mención expresa de las técnicas que pueden ser consideradas.

También se sumaron otras figuras institucionales, tales como resoluciones y decretos, para declarar de interés y promocionar la arquitectura de tierra y el uso de materiales naturales; y dos leyes de alcance provincial, en Río Negro y en Entre Ríos.

Toda esta actividad y su contagio en distintos pueblos y ciudades del país tuvo un correlato directo en la Red PROTIERRA Argentina con la formación de la Comisión de Normativa. 

Figura 1: Red PROTIERRA ArgentinaLa Red es una organización civil sin fines de lucro dedicada a la promoción y difusión de la arquitectura de tierra, así como también a la organización de seminarios, el intercambio de conocimientos científicos y tecnológicos entre sus integrantes, la publicación de avances en el tema y el asesoramiento a entidades públicas y privadas. Dicha Comisión elaboró un Proyecto de Ordenanza tipo con un Anexo Técnico, que fue puesto a disposición de la opinión pública y que puede consultarse a través de los canales de la red. También esta Comisión mantiene en su agenda de trabajo la elaboración de un Reglamento Nacional para regular la arquitectura de tierra y sus tecnologías.

En la región, en cambio, hubo avances relacionados principalmente con la actualización de normas técnicas vigentes, de cumplimiento optativo, y el diseño y aprobación de nuevas normas. Por ejemplo, México publicó en 2015 la norma “NXM-C-508-Bloques de tierra comprimida estabilizados con cal, Especificaciones y métodos de ensayo”[1], agregando una información importante en el terreno de la normativa de los BTC, ya que permite su comparación con las normas técnicas de los BTC de suelo-cemento.  

Perú revisó y actualizó la conocida norma técnica sobre adobe en 2017, completando aspectos de refuerzos recomendables en zonas sísmicas, con el nuevo título “E.080 Diseño y construcción con tierra reforzada”[2].

En Brasil, un país gran productor de normas técnicas de la construcción con tierra, se aprobaron las normas “ABNT-NBR 16814-Adobe. Requisitos e métodos de ensaio” [3] en 2020; y “ABNT-NBR 17014 - Taipa de pilão - Requisitos, procedimentos e controle” en 2022 [4]. Chile, por su parte, continuó con el diseño de normas técnicas y recomendaciones para aplicar en la conservación del patrimonio construido con tierra, con los documentos “NCh 3332-Estructuras-Intervención de construcciones patrimoniales de tierra cruda. Requisitos del proyecto estructural”[5]; y “NTM 002-Proyecto de intervención estructural de construcciones de tierra” [6].  

Otro documento reciente de circulación pública a través de la red PROTERRA apareció en 2024. Consiste en una revisión de las normativas relacionadas directa e indirectamente con la arquitectura de tierra vigentes en 19 países de América Latina e incluyendo a dos países europeos, España y Portugal. Su título es “Marcos normativos de la arquitectura y construcción con tierra en Iberoamérica”[7].

Figura 2: Publicación Marcos Normativos de la Arquitectura y Construcción con Tierra en Iberoamérica.En el resto del mundo hubo también tareas vinculadas con la normalización y certificación de la construcción con tierra, tales como revisiones, actualizaciones y ampliaciones de normas técnicas, códigos de edificación y otros marcos normativos en el campo de la preservación de la arquitectura de tierra, así como para el proyecto y la obra nuevos. Algunos países, tales como Australia y Nueva Zelanda, mantienen reglamentos nacionales que regulan la construcción con técnicas tales como tapia, bloques de tierra comprimida y adobe; Estados Unidos y Canadá sostienen códigos y partes de códigos de edificación que incluyen requisitos convenientes sobre dimensiones, resistencias, protocolos de ensayo y controles de calidad para elementos y técnicas como adobe, BTC y tapia. En Asia y en África se mantienen normas técnicas y protocolos de ensayo en distintos países, y en Europa un grupo de países comparte normativas técnicas nacionales y controles de calidad relacionados con la construcción con tierra a través de organismos como el European Committee for Standardization [8]

Aun con todos los avances mencionados, hay todavía desafíos importantes. Uno de ellos es que la circulación de información sobre los marcos normativos de la arquitectura de tierra es insuficiente. Otro tiene que ver con la aceptación social y las dudas que siguen existiendo sobre la calidad de una construcción con tierra, asociadas a su durabilidad y estabilidad en zonas afectadas por sismos. Y un tercer desafío, muy relevante, tiene que ver con la toma de decisiones en los niveles políticos e institucionales correspondientes para crear normativas apropiadas para cada contexto, ponerlas en práctica y colaborar así con su uso masivo en beneficio de la necesidad de vivienda y de la construcción de edificios más sostenibles.    

Innovación
A partir de la investigación continua de las características de las distintas arquitecturas y tecnologías de construcción con tierra, históricas y actuales, se puede decir que han aparecido algunas innovaciones para destacar.

Una de ellas tiene que ver con el estudio del material protagónico, los suelos naturales, y su transformación en material constructivo. No solo se analizaron en profundidad las reacciones físico-mecánicas y químicas de los agregados habituales con fines de estabilización (arenas, polvos minerales, suelos distintos, fibras naturales), sino que se estudiaron nuevos agregados naturales, como otras fibras naturales, algas, cáscaras y residuos triturados de frutos; y agregados artificiales como fibra de vidrio, asfaltos, entre otros.

Otra innovación tiene que ver con las formas de producción y los equipamientos necesarios para cada técnica. Dentro de este campo se pueden mencionar los intentos de estandarización y de prefabricación. Por ejemplo, de morteros para adobe, BTC, tapia, quincha y revoques; embolsado de morteros para revoques de tierra; prefabricación de elementos constructivos para muros y cubiertas (adobes, bloques de tierra comprimida, bloques de tierra alivianada, tapias, paneles para técnicas de entramado).

Como parte de estos cambios, se fueron diseñando y ensayando distintos equipamientos que puedan facilitar y sistematizar la producción de materiales, morteros y elementos constructivos, con el fin de disminuir tiempos, ahorrar energía de producción, economizar costes y colaborar con la reducción de la contaminación ambiental. De este modo se crearon moldes múltiples y plantas procesadoras completas para fabricar y transportar adobes; una muy amplia diversidad de prensas manuales, eléctricas y neumáticas para fabricar BTC, con accesorios desmontables para generar huecos, rebajes y formas especiales; molderías horizontales y verticales continuas o completas y pisones neumáticos para construir con tapia; mezcladores mecánicos para fabricar morteros; cortadoras mecánicas de fibras naturales; entre otras.  

También, para la ejecución de obra, se estudiaron y ensayaron formas de construir la estructura independiente de los cerramientos, de tal modo de obtener mejores tiempos de obra y secado de elementos húmedos sin descuidar el adecuado desempeño estructural del edificio. 

En el ámbito de las distintas técnicas constructivas aparecieron algunas innovaciones. Una de ellas es el sistema conocido como “tierra vertida” u “hormigón verde”, técnica que emplea encofrados móviles y morteros con suelos estabilizados mezclados con áridos gruesos que son colados en la moldería, de rápida ejecución. Se ensayó incluso con capas intermedias de materiales aislantes al interior para mejorar la capacidad aislante del muro. 

Un cambio observado a partir del adobe tradicional popular, con menos volumen de suelo y más fibras, y mayores dimensiones, son los bloques de tierra con morteros saturados de fibras naturales —sobre todo paja— o viruta de madera, tales como el BTA (bloque de tierra alivianada). Surgieron para su empleo tanto en un muro con bastidores portantes de madera con guías para su ensamble, o bien para una mampostería con mortero de asiento, buscando ahorro de tiempo de obra y una gran capacidad aislante del muro.  

Otro cambio respecto de las técnicas constructivas consideradas originarias fue el uso de tramas metálicas para el soporte del mortero en muros de entramado, tales como la quincha, en reemplazo de la caña o los varillajes de madera. Y el uso del mortero proyectado sobre dicha trama, con auxilio de encofrados laterales móviles. 

Algunos cambios también han aparecido en la arquitectura y la tecnología de los edificios construidos con tierra en zonas afectadas por sismos, desde hace décadas y en laboratorios de distintos países. Estos cambios se tradujeron en diseños que tienen que ver con la morfología de los edificios y en aspectos estructurales y constructivos, tales como buscar continuidad en la transmisión de las cargas, la vinculación de todas las partes de un edificio, el empleo de cubiertas livianas, el reforzamiento mediante cañas en el interior de los muros, adobes cuadrados y mallas de sogas o drizas para “atar” los muros.  

Una innovación importante reciente que se experimenta en varias partes del mundo y que puede incidir en los sistemas constructivos actuales es el empleo de máquinas de impresión 3D con morteros de suelos, agua y agregados. Uno de los casos se sitúa en Traslasierra, Córdoba, Argentina, y sus autores lo denominaron “barrobot”. Emplea morteros integrados por suelos naturales, arena y fibras vegetales, y está enfocado en encontrar soluciones constructivas de menor impacto ambiental, además de poder generar nuevas alternativas para la vivienda de interés social.   

Otro de los casos fue generado en la Universidad de Colorado en Boulder, Estados Unidos, donde se investigan las posibilidades y resultados de morteros integrados por suelos naturales, arena, agua y un 0,12% de alginato de sodio, un derivado de algas. El propósito está orientado a generar alternativas para construir viviendas sostenibles y obras en zonas remotas, con empleo de materiales naturales. 

También en el ámbito de la conservación del patrimonio construido con tierra se han creado innovaciones, gracias a la investigación sostenida durante décadas en edificaciones, sitios y ciudades de cientos o miles de años. Se probaron distintos métodos de reforzamiento de estructuras dañadas, inyecciones de morteros líquidos con suelos naturales para rellenar fisuras y diferentes productos industriales para consolidar y para detener deterioros por humedad. 

Algunos cambios observados en el diseño de los revestimientos –revoques y tratamientos de superficie– fueron la aplicación de varias capas sucesivas de revoque de diferente espesor y mortero, con buena adherencia entre sí, y no uno o dos revoques; y tratamientos finales buscando durabilidad sin sellar los sustratos de tierra, ya sea íntegramente con materiales naturales (suelo, fibras, arena, agua, mucílagos y otros impermeabilizantes naturales) o con productos industriales hidrosolubles. 

Se puede agregar a lo mencionado anteriormente la producción de proyectos de carácter ornamental con tapias de colores sin revoques; revoques rústicos; mampostería de adobe visto; instalaciones artísticas y exposiciones, como parte de las manifestaciones actuales que han motivado a grupos y personas a mostrar otras improntas de la construcción con tierra desde lo sensorial y lo estético. 

Interrogantes actuales
Algunos interrogantes vigentes en el campo de la arquitectura de tierra se pueden pensar en la dimensión de su credibilidad social y como posible paradigma en el ámbito de la construcción sostenible del hábitat. 

Su credibilidad se expande a partir de varios aspectos y sus interacciones: la promoción, difusión y circulación de información; el impacto de la imagen de las distintas obras de arquitectura de tierra contemporáneas en diversos países y ambientes; la formación de recursos humanos en los oficios, las profesiones y la investigación; los concursos y premios mundiales en arquitectura sostenible y en los ámbitos del patrimonio arquitectónico, y un congreso mundial cada cuatro años; los avances normativos y la investigación científica y tecnológica de más de cuatro décadas. También influyen la instalación del tema en universidades, colegios profesionales y técnicos, en centros de investigación y ONG; la creación de redes nacionales e internacionales; la autoconstrucción popular; los avances en el ámbito de la conservación del patrimonio construido con tierra; los posibles beneficios en el impacto ambiental y la huella de carbono de la construcción; la gestión institucional y el sentido común de muchas personas y grupos de trabajo. 

Otras preguntas posibles se inscriben en torno a si la arquitectura de tierra es un nuevo paradigma en el campo de la construcción del hábitat; y si es o no un lenguaje nuevo que explota las bondades comprobadas por la historia y que emerge en el ámbito de la teoría de la sustentabilidad.

En este sentido, en Argentina se sumaron varios avances que favorecen su desarrollo en las últimas décadas. Entre los más importantes están la circulación de información, el incremento de iniciativas de construcción estatal y de interés en la oferta de los estudios profesionales de arquitectos e ingenieros civiles; la autoconstrucción asistida; la producción de la Red PROTIERRA Argentina y su impacto institucional; y los numerosos ejemplos de arquitectura de tierra contemporánea en distintas regiones, climas y contextos culturales. 


[1] Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación (2015). NXM-C-508. Industria de la construcción. Bloques de tierra comprimida estabilizados con cal. Especificaciones y métodos de ensayos. México: ONNCCE. Disponible aquí   

[2] Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (2017). E.080. Diseño y construcción con tierra reforzada. Perú: Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. Disponible aquí  

[3] Associação Brasileira de Normas Técnicas (2020). ABNT NBR 16814 Adobe – Requisitos e método de ensaio. Rio de Janeiro, Brasil: ABNT. Disponible aquí

[4] Associação Brasileira de Normas Técnicas (2022). ABNT NBR 17014 
Taipa de pilão – Requisitos, procedimentos e controle. Rio de Janeiro, Brasil: ABNT. Disponible aquí

[5] Instituto Nacional de Normalización (2013). NCh3332 Estructuras - Intervención de construcciones patrimoniales de tierra cruda. Requisitos de proyecto estructural. Santiago de Chile: INN. Disponible aquí

[6] Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2013). NTM 002 Proyecto de intervención estructural de construcciones de tierra. Santiago, Chile: Minvu.        
Disponible aquí

[7] Rotondaro, Rodolfo; Aranda-Jiménez, Yolanda; González, Ariel (2024). Marcos normativos de la arquitectura y construcción con tierra en Iberoamérica. Red Iberoamericana PROTERRA. Disponible aquí

[8] European Committee for Standardization (2005). Eurocode 6 – Design of masonry structures. Part 1-1: Rules for reinforced and unreinforced masonry; Part 1-2: Structural fire design; Part 2: Design, selection of materials and execution of masonry; Part 3: Simplified and simple rules for masonry structures. Brussel: CEN. Disponible aquí

 

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